Historia

La historia de este edificio se remonta el siglo XVI. Los trabajos arqueológicos y de restauración realizados por ser un inmueble con unas características arquitectónicas singulares, y estar emplazado en el entorno de protección del Conjunto Histórico del Casco de Navalcarnero, así lo datan. Esta Casona histórica responde a la tipología de Casas-Palacios del siglo XVI, definida por la combinación de materiales como ladrillo y cajones de mampostería, arquitectura típica de la zona, que se completa con cubiertas de madera y vanos en forma de ventanas y balcones. Situada en el centro de la Villa de Navalcarnero, localizada en un enclave privilegiado a nivel arqueológico, y próxima a los edificios más significativos, como la Iglesia de la Asunción y el antiguo Convento. El edificio se comunicaba con el resto de construcciones colindantes, que formaban parte del complejo conventual situado en la zona, lo que se conoce como Convento de las Monjas, y que ocupaba toda la manzana donde se encuadra nuestro hotel. Referente al edificio principal conocido como Convento de las Monjas, la descripción encontrada en "arquitectura y desarrollo (2004)" es la siguiente: " se trata de una de las Casas Palacio de la Villa que, edificada en la primera mitad del siglo XVI por los maestros que trabajaban en las obras de la iglesia para que les sirviera de refugio; y más tarde fue ocupada por la compañía de Jesús al establecerse ésta en Navalcarnero, siendo usada en un principio como convento de la misma. Al trasladarse la comunidad a una nueva casa situada en la calle del Colegio que, al parecer, estaba comunicada con la iglesia por la Capilla de la Concepción, el edificio en cuestión fue ocupado por el noviciado, con anterioridad instalado en Alcalá de Henares. Igualmente, parece que parte de este conjunto de edificaciones fue la casa del primer Comendador enviado desde Segovia.

El edificio

Nuestro hotel consta de tres edificios bien diferenciados. La crujía principal que discurre paralela a la calle José María Bausá. Edificio de planta rectangular, de dos plantas, de tipología Casa Palacio del siglo XVI, con un semisótano que ocupa la parte este del edificio. Posiblemente este edificio se construyera en el momento de mayor auge de los Jesuitas en Navalcarnero, cuando los novicios se trasladaron desde Alcalá de Henares. Como vanos originales solo tenemos el balcón central y la ventana bajo el balcón en lo que se refiere a la fachada a la calle, lo que no significa que los otros balcones y vanos no sean antiguos, pero rompen con el sistema constructivo de de aparejo toledano, con hiladas de ladrillo y cajones en este caso de tapial, no de piedra. Los vanos son enmarcados en ladrillo, abocinado al interior en el caso de los originales. La falta de decoración en la fachada, y la ausencia de una portada clara nos indican que posiblemente al interior, desde el patio se hiciera el paso principal, lo que corrobora que los edificios estaban comunicados.

En el interior, la fachada que da al patio existe una puerta, otros balcones y ventanas en la planta superior y una cubierta de par y nudillo en madera. Restos de una chimenea en la fachada del patio, así como un gran bloque de granito nos indican un posible horno. Si asociamos esta zona a posibles cocinas y dado que la planta baja no dispone de apenas vanos es posible que se utilizara como refectorio del convento de novicios jesuitas. Por otro lado cabe destacar la singularidad de que tanto la cimentación como los casetones donde se insertan las vigas de madera que sustentan la planta superior están realizados con cantos rodados de diferentes tamaños unidos con argamasa de mortero de cal y no de tapial como sucede en el resto del paramento. Esta singularidad la encontramos también en la Iglesia de la Asunción. Decretada la expulsión de los jesuitas por real pragmática de Carlos III de 1767, los inmuebles pasan a ser propiedad privada, continuando como colegio de estudios superiores durante varios años. En esta fecha, con el cambio de uso, posiblemente se abrieron los nuevos vanos en el edificio, balcones laterales en la planta superior, puerta y ventana lateral en la inferior. En 1.940 el edificio conocido como Hospedería de las Monjas, es alquilado a las religiosas del Amor de Dios que lo dedican a centro de enseñanza superior. Nuestro inmueble pasa a ser la residencia de las religiosas comunicándose con el colegio. Adyacente al edificio principal encontramos una ampliación de tapial y madera, así como paredes de adobes, posiblemente del siglo XIX, con dos alturas y que comunica tanto en planta superior como inferior con el edificio principal. Esta ampliación se realizó en los diferentes cambios de uso para ampliar la zona de vivienda. De hecho se realizó otra entrada independiente a la calle desde la escalera, compartimentando cada planta en dos viviendas independientes tras el cierre del colegio por las religiosas.

La cueva

Por último encontramos un edificio de nueva planta que discurre paralelo al patio hasta la Calle Iglesia. En este punto encontramos la entrada a la cueva, excavada directamente en la tierra, con forma apuntalada para la distribución del peso y contrafuertes de ladrillo en las zonas de mayor amplitud excavada. Las galerías conservan los huecos de las tinajas. Arquitectura y Desarrollo 2004, pág. 329-331: (...) cuenta también con una cueva, conocida como la Cueva del Beso porque, según cuenta la leyenda, después de sus desposorios Felipe IV y Mariana de Austria fueron invitados por el prior de los jesuitas a visitar la cueva, que había sido engalanada y alumbrada para tal fin, y a degustar en ella los ricos caldos de la casa, y que el rey, después de haber comido y bebido besó a su mujer con un beso tan apasionado que el prior tuvo que bajarse la capucha. Al parecer la cueva fue construida durante el siglo XVI por la compañía para almacenar el vino de sus predios, siendo el subterráneo de mayor extensión de la villa, ya que sus galerías discurren por debajo del propio edificio, de la iglesia, del antiguo cementerio, de la glorieta de la Veracruz y de parte de la plaza de Segovia. La descripción de la cueva conservada formaba parte de una red más amplia de cuevas que abarcaba a las propiedades aledañas. La dirección del HB Casa del Comendador, en consecuencia a lo relatado, decidió que la restauración consistiera en mantener todos los elementos originales, con el empleo de materiales de restauración acordes a la legislación, adaptando los espacios al nuevo uso como Hotel.